Bodega Donostiarra: historia culinaria

Hay sitios en nuestra ciudad que son historia viva de nuestra hostelería, historia viva de nuestra gastronomía, que aunque hayan visto pasar los años, ahí siguen, renovándose y amoldándose a los nuevos tiempos, a las nuevas modas, pero siendo fieles a su filosofía y su tradición.

Claro ejemplo es la Bodega Donostiarra. Nos tenemos que remontar hasta el año 1928 para ver los primeros pasos que dieron las 10 Bodegas Donostiarras que la familia Suso puso en marcha. Se trataba de despachos de vinos, donde además de vender vino, la gente podía acercarse hasta allí con sus fiambreras y acompañar la degustación del vino con su comida casera.

En el barrio de Gros encontramos hoy en día que sigue “en píe” una de aquellas Bodegas Donostiarras, exactamente en la calle Peña y Goñi, al lado de lo que era la antigua tienda de vinos, y que es una de las referencias actuales de la cocina donostiarra.

30 años estuvieron al frente de la bodega Miguel Mendinueta y Pili Mintegi, que poco a poco y trabajando a destajo consiguieron convertir la Bodega Donostiarra en una de las grandes referencias de nuestra gastronomía, convirtiéndolo en un lugar de obligada visita gracias a sus tradicionales pinchos.

Tras un año y medio cerrado en Mayo del 2009 este histórico establecimiento de Donostia comenzó una nueva andadura de la mano de Miguel Montorio, que tras 10 años trabajando en el Café de Mario junto a sus hermanos, cogió las riendas con una idea muy clara en su cabeza, mantener la esencia de la Bodega Donostiarra, seguir siendo fiel a su filosofía culinaria pero siempre actualizándola y trayéndola a nuestro tiempo.

Cocina donostiarra, donde los grandes protagonistas son los pinchos, pinchos tradicionales que han sido, son y seguirán siendo referencia de la cocina donostiarra, de los de toda la vida, eso es lo que nos encontraremos en la Bodega Donostiarra, la mayoría de ellos elaborados al momento y donde podremos disfrutar de su cocina de 9.30 de la mañana a las 24.

Si hay un pincho que es indispensable, que es una auténtica referencia y que no hay que dejar de probar es el “completo”. Ese bocadillo de bonito, anchoa y guindilla que ha traspasado fronteras y que ha quedado bien grabado en el recetario donostiarra. Junto a este bocadillito las grandes estrellas son la tortilla recién hecha; la ensaladilla rusa; la gilda; el Indurain; el pincho de huevo, mahonesa, gamba y aceituna; y la plataforma de patata y huevo que puede llevar bonito y anchoa o jamón.

Pero además de los mencionados en la Bodega Donostiarra también disfrutaremos con los minis de jamón cortado al momento, roquefort con anchoa, sardinillas, fuet ibérico o chorizo Palacios dulce y picante; o con los pinchos calientes de carne con tomate, callos y morros y merluza fresca rebozada.

A lo largo de la semana nos ofrecen un plato del día: los lunes el conejo a la brasa con all i oli; los martes, dependiendo de la temporada, el bacalao ajoarriero, el marmitako o las alubias; los miércoles la menestra de verdura; los jueves el arroz con begihaundi a la brasa; los viernes un plato de pescado que gira en torno al mercado; y los sábados cordero (16,50€) o cochinillo (18,50€) asado.

Y si además de disfrutar con los pinchos decidimos sentarnos en el comedor y elegir entre las propuestas de la carta, entre los primeros platos destacaremos la ensalada completa de tomate, con bonito, guindilla y cebolleta, que dependiendo de la época del año la elaboran con una variedad de tomate diferente, la adecuada en cada época. Además la ensalada donostiarra con anchoas, boquerones, sardinillas, bonito y pulpo; y las brochetas, que pueden ser de entrecot, pulpo y langostino o pollo. Entre los segundos mencionar la merluza, bien rebozada o a la brasa, el pulpo, las alitas de pollo a la brasa, el solomillo o la chuleta de kilo.

Podemos terminar este homenaje culinario a la historia de la gastronomía donostiarra con cualquiera de los postres caseros que nos ofrecen con las torrijas de la abuela a la cabeza, elaboradas como antaño y siguiendo la receta tradicional. Junto a la torrija, la tarta del día, el brownie, la cuajada, el arroz con leche y el helado de corte.

Auténtica historia de nuestra gastronomía, reflejo de la historia culinaria donostiarra, referencia actual de los pinchos tradicionales, lugar de peregrinaje y visita obligada para todo buen amante de la gastronomía. Esa es la Bodega Donostiarra. ¡On egin!

Nombre: Bodega Donostiarra

Dirección: Peña y Goñi 13 bajo (Donostia)

Teléfono: 943011380

Cierre: Domingo

Comedor: 1 para 20 comensales / 1 en el bar para 20 comensales / 1 terraza para 20 comensales

Precio: Carta 20€ / Plato del día 9€