En Ondarroa se encuentra uno de los puertos pesqueros más importantes de nuestra gastronomía, de donde provienen muchos de los pescados que luego se degustan y disfrutan en las mejores mesas de nuestra cocina. Ondarroa huele a mar, a grandes productos de la mar, ese olor se intensifica cuando te vas acercando poco a poco al puerto.

Antes de llegar al puerto, escondido entre unos soportales, se encuentra un pequeño bar, pequeño por tamaño, pero grande por su cocina, uno de los templos gastronómicos de esta localidad vizcaína, el Bar Cantabrico. Un bar histórico que abría sus puertas el 17 de Febrero del año 1963 de la mano de Erundina y Eladio.

Pero el bar dio un gran salto de calidad con la llegada el 1 de Agosto de 2004 de Pantxo Bedialauneta e Ikerne Etxebarria. Este matrimonio se embarcó en el barco de la hostelería y consiguió surcar y conquistar los altos mares de la gastronomía vasca. Consiguieron que el pequeño Cantabrico estuviera marcado en rojo en muchos mapas de grandes amantes de la gran cocina vasca, como destino gastronómico de obligada visita.

Pantxo llegó con 15 años desde México. Esa infancia rodeado de los grandes platos de la cocina mexicana se ve reflejada en algunos de los platos que salen de la cocina, donde podemos encontrar nopales (un cactus mexicano) junto con las tortillas de trigo o maíz, recetas tradicionales de México. Pero sobre todo la oferta culinaria se basa en una gran cocina tradicional vasca, elaborada con grandes productos frescos y de temporada, donde tienen gran protagonismo los productos del mar, a los que Pantxo añade un toque personal.

Fueron los pinchos los que dieron un gran empujón a la trayectoria del bar de Pantxo e Ikerne. A lo largo del camino han obtenido muchos premios, entre los que destacan: el Arzak de Oro que ganaron en el año 2007 en el marco de D’Pintxos I Congreso Mundial de la Cocina en Miniatura en Donostia con el pincho “Chipirones en su máxima expresión”, que reunía cuatro platos en uno; el Campeonato de Pinchos de Euskal Herria elaborados con guindillas de Ibarra con su “Gilda Siglo XXI”, una gilda en gelatina para comerla de un bocado; el premio al mejor pincho de bacalao en el Campeonato de Pinchos de Bizkaia con su “Revuelto sorpresa de bacalao con foie y piel crujiente”; junto a varias finales en su haber en los campeonatos de Euskal Herria y España.

Pero llegado el día, han decidido volver a la tradición, recuperar los pinchos de barra, grandes delicias en miniatura que encontraremos al entrar en la barra, como el mítico pincho de tortilla de patata o el bocadillito de jamón. A partir de ahí, todo depende de los productos que ofrezca el mercado en el día a día y las ideas culinarias con las que se despierte Pantxo.

A los mediodías ofrecen un plato express, un buen plato con un postre y una bebida al precio de 7,50€. Suelen tener varias opciones para poder elegir, ensaladas, pasta, legumbre, pescados o carnes. Por ejemplo, cuando nosotros visitamos el Cantábrico nos ofrecieron ensalada de queso de oveja, arroz de pato, brócoli con bechamel de pechuga de pavo, alcachofas con kokotxas y piperrada, filete rebozado, pescadilla al horno, chicharro al horno y alistado al horno. Teniendo el puerto tan cerca la frescura y calidad de los pescados es impresionantes, siempre intentan ofrecer algún pescado especial, como el alistado, trabajando mucho con los pescados de bajura.

Y los fines de semana un gran menú al precio de 20€, con dos entrantes fijos, que suelen ser una ensalada y un pastel, y un segundo plato a elegir, donde encontraremos platos como el bacalao con piperrada, costilla o codillo. Para terminar un delicioso postre elaborado por Ikerne como la tarta de queso, el pastel de arroz o el flan.

Como hicieron muchos antes, apuntar en la agenda: Bar Cantabrico, lugar de obligada visita culinaria, en Ondarroa. ¡On egin!

Nombre: Bar Cantabrico

Dirección: Antiguako Ama 7 bajo (Ondarroa)

Teléfono: 946830019

Cierra: Domingo noche

Comedor: 1 para 25 comensales

Precio: Plato Express 7,50€ / Menú fin de semana 20€