Desde fuera parece un edificio antiguo, renovado con mucho estilo, en plena Parte Vieja de Pamplona; es mirar de frente el edificio y a la izquierda encontramos la puerta que nos llevará a un paraíso gastronómico; es entrar en el edificio y tras pasar el bar te quedas sin palabras.

Una pequeña capilla, toda pintada de blanco, renovada con mimo y con todo detalle, que mantiene su estructura original, con el coro encima de nuestras cabezas y con las vidrieras luciendo en las ventanas (curiosas las figuras de los ángelitos que nos cuidan mientras disfrutamos de nuestra velada) a la cual añaden un toque diferente con unas elegantes e impresionantes lámparas.

Se trata de un lugar que te cautiva, de un lugar especial que te sorprende, no solo por la arquitectura y decoración menionadas, también por su excelente y deliciosa cocina. Ese es el Restaurante La Capilla, situado en el Pamplona Catedral Hotel, un hotel construido en un renovado convento que data del año 1844.

Al frente de los fogones dos jóvenes pero a la vez geniales cocineros Iñaki Andradas y Guillermo Llorente, dos personas salidas de las aulas de la Escuela de Cocina de Luis Irizar, que tras pasar por prestigiosos restaurantes en Octubre del 2014 dieron un importante paso en su carrera y emprendieron juntos la aventura de La Capilla.

Iñaki trabajó en grandes sitios como Zuberoa, Arzak, Europa, 7 del 7, Urepel y A Fuego Negro; mientras que Guillermo pasó por las cocinas del Txubillo, Santceloni, La Botica de Valladolid, Zuberoa, Miramon Arbelaitz, Casa Nicolasa, Baluarte de Soria y Mirador de Ulia. Curriculums que dicen mucho del nivel de ambos.

Entre los dos consiguen elaborar una cocina personal, con sello propio, donde tienen gran protagonismo los productos, que los llevan a su máxima expresión para jugando con su sabor conseguir combinaciones mágicas que hacen las delicias de todo buen amante de la gastronomía. Todo ello empezando por las cuidadas presentaciones, haciendo suyo el dicho de que primero se come con los ojos.

No se olvidan de los productos navarros, como tampoco se olvidan de sus raíces, ni de la influencia de su estancia junto a grandes cocineros, pero buscan dejar su propio sello en el panorama culinario actual teniendo muy claro la línea de trabajo a seguir y lo que quieren.

Hora de nombrar alguna de las creaciones gastronómicas que salen de la cocina de la mano de Iñaki y Guillermo. En los entrantes podemos degustar una fina y deliciosa ensalada de paloma, con guacamole de granny-smith (¡Ay el guacamole!, algo que me cautivó y no se me olvida), sus semillas y flores; la ensalada de Euskal Txerri, yema, lascas de mi-cuit y migas de magras con tomate; el huevo tinto y chipirón, un plato lleno de puro sabor de mar con un caldo espectacular; la imprescindible menestra de verduras frescas navarrras con cordero y su velouté; y la minihuerta al más puro estilo Navarro. Todo eso después de disfrutar con un gran jamón cortado a mano al momento.

En lo que a pescados se refiere destacar el Txangurro a la donostiarra con velo de alga wakame, carabinero y su guarnición, un guiño a su paso por Donostia y que combina perfectamente los sabores; el Cabracho lacado con guiso de ternera; y la merluza de anzuelo con caldo de hinojo y manzana, habitas y aire de hoja de lima.

Seguimos adelante con los platos de carne donde cabe mencionar el suave y sabroso rulo de cordero de leche deshuesado, salsa de chilindrón, hojas frescas, y pincelada de aromáticos; el jarrete glaseado de ternera lechal con guarniciones; y las pechugas de pichón asadas y sus muslitos guisados con gnoccis caseros al queso Roncal, servidas en su punto y de chuparse los dedos.

Para terminar una gran selección de dulces postres como la Pannacotta de yogurt ligeramente especiada y frambuesa en varias texturas, un plato lleno de colorido y sabor; “Nuestra manzana verde”, un espectacular plato que merece la pena degustar; y el Soufflé de chocolate al estilo tradicional y crema inglesa de vainilla.

Curioso y atractivo el carro de quesos, que no es muy habitual encontrarlo en los restaurantes, donde nos ofrecen una cuidada selección de quesos: Le Delice des Cremiers, Brie de Meaux, Camembert de leche cruda, Gorgonzola D.O. Protetta Artesano, el Gutshöfer Ziegenkäse, Le Bleus des Basques, Istara de Oveja, Gruyere Suizo, Sarbil Idiazabal Ahumado, Pago Los Vivales Gran Reserva.

Da gusto ver a dos jóvenes cocineros con las cosas tan claras y con una cocina tan personal y maravillosa que merece la pena degustar. Tienen un gran futuro por delante. ¡On egin!

Nombre: Restaurante La Capilla

Dirección: Calle Dos de Mayo 4 (Pamplona)

Teléfono: 948226688

Comedor: 3 para 60, 220 y 60 comensales / 1 carpa 100 comensales

Cierre: Domingo noche y lunes

Precio: Carta 35-45€ / Menú Degustación 36€