Nestor: ¡Viva los bares de toda la vida!

Esta semana hemos vuelto a recorrer las calles de la Parte Vieja donostiarra, mezclándonos entre propios y visitantes, disfrutando de la mezcla de culturas e idiomas, en busca de ese rincón gastronómico del cual hablaros hoy. Y lo encontramos en la calle Pescadería. Un bar de barrio de los de toda la vida, una taberna con su propia historia y con mucha solera, el Bar Nestor.

Miras desde la puerta y piensas: “un bar típico donostiarra, con su grupo de txikiteros, su clientela de toda la vida, su pequeña barra y poco más”. Pero empiezas a escuchar muchos idiomas, señal de que hay turistas, y ya, cuando ves que empiezan a salir chuletas que piden a gritos ¡Cómeme, cómeme! te das cuenta de que te encuentras en un sitio especial, no en un bar de barrio cualquiera, no, sino en uno de los mejores rincones gastronómicos de nuestra ciudad.

Nestor Morais Garcia y Pilar Senra Lizarazu son los artífices del éxito del Bar Nestor, que lleva nada más y nada menos que 34 años haciendo disfrutar de su cocina. Nestor es un hostelero de toda la vida, lleva desde los 16 años sumergido en el mundo de la hostelería. En 1971 comenzó a trabajar en el Casa Alcalde, en aquella época donde en los días especiales salían alrededor de 8000 bocadillos de jamón ibérico. Después trabajó en el Beti Jai y en el Bernardo, hasta que abrió las puertas del Nestor junto a su esposa, otra gran hostelera que conoce los secretos de este mundo a la perfección.

Bien sentado en alguna de las mesas del bar, o de pie en la barra, disfrutarás de grandes productos, siendo la oferta la misma para toda la clientela, ¡pero madre mía que oferta culinaria! Para empezar una gran selección de ibéricos de Guijuelo. Seguimos con una ensalada de tomate, maravillosa, con un tomate seleccionado, en temporada traído desde Getaria y Ulía, y si no de invernadero que también está exquisito. Continuamos deleitándonos con unas guindillas o Pimientos de Gernika fritas, un verdadero manjar.

Y llegó el momento del plato fuerte, la chuleta de Asensio. Antes de empezar te enseñan dos chuletas para que tú puedas seleccionar la que más te guste. Nada más verlas empiezas a soñar con ellas, pero ya cuando te la saca hecha en su punto perfecto y te metes el primer trozo en la boca, te olvidas de donde estás y solo disfrutas, con su sabor, con su textura, con la chuleta. Una auténtica delicia, preparada a la perfección.

Terminamos este merecido homenaje culinario que nos hemos metido entre pecho y espalda con queso del país y de Zamora y con unas tejas y cigarrillos de Tolosa.

Otro de los momentos culmen del Nestor es el servicio de la tortilla de patata. Elaboran dos tortillas durante todo el día. La primera la sirven a la 13.00 y la segunda a las 20.00. Es recomendable acercarse y apuntarse en la lista antes de que salga de la cocina, porque para cuando salga ya tiene los 16 pinchos vendidos. Es una tortilla de patata de toda la vida, con huevo, patata y cebolla, elaborada con mucho cariño y siguiendo la receta de la abuela, pero es que la bordan.

Bien sea para disfrutar de su menú o bien sea para disfrutar de la tortilla de patata, apunten en sus agendas: “Visitar el Bar Nestor”. ¡On egin!

Nombre: Bar Nestor

Dirección: Pescaderia 11 (Donostia)

Teléfono: 943424873

Cierre: Lunes

Precio: Carta 25-35€