Que buenas estaban las chuletas que nos dieron a probar Iñaki Dorronsoro y Pako Etxeberria, de la carnicería-charcutería Iñaki&Jenny, el pasado martes en su caserío “Bero Gutxi” de Astigarraga.

Todos os estaréis preguntando que tenían de especial estas chuletas. Eran especiales por la procedencia de ellas, ya que no venían de terneras autóctonas. Las chuletas eran de una ternera Wagyu-Salers que Iñaki ha estado criando y mimando durante 18 meses. La raza de ternera Wagyu, es procedente de Japón, se trata de la carne más conocida como “Kobe” y que tiene a su alrededor el aura de que las terneras de este tipo son mimadas con cerveza, masajes y música relajante.

Iñaki Dorronosoro ha cruzado un semental de la raza Wagyu con una de raza Salers y el martes pudimos probar el resultado de 18 meses de crianza y mimo. No creáis que Iñaki la mimaba tanto, lo único especial el pienso que le administraban, compuesto de Maiz Nacional, Cebada 2 carreras, harina Soja 44, salvado de trigo, aceite de palma y melaza caña. El 1 de Octubre sacrificó la primera, pero ahora cuenta con otras cuatro terneras Wagyu-Salers a su cuidado.

Unos 17 privilegiados pudimos probar de primera mano la calidad de la carne, que para su preparación contó con la mano del Campeón Nacional de Parrilla, Ander Esarte del Restaurante Txuleta, y del Campeón de Euskal Herria de Parrilla, Juan Manuel Garmendia del Restaurante Kattalin de Beasain. Ellos fueron los encargados de asar las chuletas a la parrilla. El resultado fue inmejorable, la carne estaba exquisita, con un sabor más dulce del que estamos acostumbrados y todo el mundo quedó encantado.

Pero antes de probar las chuletas, pudimos degustar la charcutería casera que elaboran en Iñaki&Jenny. Probamos la cabeza de jabalí, la ave rellena y el pato relleno, todos ellos hechos por David Etxeberria, maestro charcutero. Su padre Pako Etxeberria, nos contaba que el relleno estaba compuesto de farsa de cerdo (magro de cerdo, huevos, nata, pimienta y sal), foie gras y trufa. Una delicia que os invito a probar.

Para culminar esta inolvidable experiencia pudimos disfrutar con una manzana asada y una tarta de manzana elaboradas ambas, con las manzanas recolectadas en el caserío.

Foto: Andoni Aleman