Antes de comenzar, una pregunta, ¿Quien de vosotros ha probado alguna vez una anchoa del Txepetxa? Si la respuesta es que sí, seguramente habréis vuelto a disfrutar de ese pincho y seguiréis visitando el bar para disfrutarlo. En cambio, si la respuesta es no, nuestro objetivo a lo largo de este artículo será el de intentar convenceros para que, aunque solo sea una vez, visitéis el Txepetxa.

En 1972 abrió las puertas este bar situado en plena Parte Vieja de Donostia. Josetxo Marañón y Mari Carmen Ramos fueron quienes comenzaron el recorrido hasta la cima, los que empezaron a elaborar esos pinchos tradicionales. Pero la pasión por la hostelería de esta familia viene de más lejos, desde el año 1916 cuando el padre de Josetxo, Valentin Marañon puso en marcha las Bodegas Donostiarras. Nos encontramos ante una familia que pasando el testigo de generación en generación lleva casi un siglo dedicada a la hostelería con gran pasión y entrega.

Nosotros nos hemos sentado con la tercera generación de la familia, con Manu Marañón, para conocer de cerca el porqué del éxito del Txepetxa. Es sentarte y escuchar a una persona que vive con gran pasión la cocina, que ama este oficio. Nos contaba como cuando solo tenía seis años su abuelo ya le enseñaba a elaborar las famosas gildas. Lleva desde el año 1986 metido de lleno en la cocina del Bar Txepetxa.

Los pinchos tradicionales de nuestra cocina son el eje culinario de este histórico bar de la Parte Vieja donostiarra. En la barra cuentan con pocos pinchos, porque los pinchos del Txepetxa salen en su mayoría de la cocina, recién elaborados, a punto para degustarlos. Fueron ganadores absolutos del primer campeonato de pinchos que se celebró en Donostia en el año 1997, con el montadito de bacalao, además de ocupar las siguientes dos plazas del podium.

Las estrellas indiscutibles de esta casa son las anchoas marinadas. Fue Valentín el primero que empezó a manipular este delicioso y apreciado producto del mar, pero fue Josetxo que valiéndose de un paladar inigualable, perfeccionó la receta del marinado de la anchoa, para lo que necesitó 40 años, siempre con la ayuda de Mari Carmen. Josetxo era el que pensaba y Mari Carmen la que creaba. La receta del marinado, queda en familia, es uno de los secretos mejor guardados de la gastronomía vasca y mejor así, porque no nos queda más remedio que acercarnos hasta el Txepetxa para disfrutar de su anchoa.

Manu sigue elaborando diariamente cientos de pinchos de anchoa, a veces cerca de los mil. Una tostada y dos anchoas, eso es fijo, con qué lo acompañes queda en tus manos, con una oferta de sabores tan distintos y maravillosos como: crema de centollo, jardinera, erizo de mar, paté de olivas, foie y compota de manzana, papaya y fruta tropical, arándanos, coco, huevas de trucha y salmón. Pero también podemos degustar las anchoas en salazón o la bocarta con anchoa salada y pimiento del piquillo.

Además de las afamadas y mundialmente conocidas anchoas cuentan con una amplia variedad de pinchos tradicionales como: la gilda, el montadito de bacalao, el pimiento relleno de bacalao o champiñón, el pincho de txangurro, la croqueta de jamón, el champiñón guisado o al horno, las lentejas con foie, la crema de calabaza con gamba o la crema de queso con jamón. A todo ello hay que añadirle las buenas raciones de calamares y chopitos.

Si vienen turistas de todos los rincones del mundo a disfrutar con las anchoas del Txepetxa, nosotros también acerquémonos a degustarlas. Esperamos haberos convencido. ¡On egin!

Nombre Bar Txepetxa

Dirección Pescadería 5 (Parte Vieja-Donostia)

Teléfono 943422227

Cierra Domingo noche, lunes y martes mañana

Precio Pinchos 1,90€ – 2,30€ / Raciones 5,50€