En la entrada de Plaza de la Trinidad, se encuentra uno de los templos de la cocina tradicional vasca de nuestra ciudad, el Txuleta Jatetxea. Se trata de un restaurante que desde que en Marzo del año 2007 Ander Esarte y Marian Garmendia cogieron las riendas ha ido haciéndose un importante hueco en la élite gastronómica donostiarra. En este periodo de tiempo ha ganado en el año 2012 y 2013 el Concurso Nacional de Parrillas que se celebra en el marco de San Sebastian Gastronomika.

Si nos ponemos a analizar el currículum de Ander, nos encontramos ante un cocinero con una larga y exitosa trayectoria, que ha conseguido convertirse en una referencia de la cocina tradicional vasca. Comenzó su andadura entre fogones con apenas 14 años en el Zapatari del Antiguo junto a su tía y al cocinero Jose María Araneta. De allí, con 17 años, se fue a estudiar cocina a Le Cordon Bleu de París, para luego volver y aprender junto a los grandes de la cocina vasca como Arzak y Subijana. Tras pasar por el Hotel Aranzazu junto a Esteban Albisu, emprendió su primera aventura como jefe de cocina en el Castillo de Monjardín. En el año 2000 su tío, Pedro Abrego, lo reclutó para el Mesó Txistu de Madrid, donde estuvo durante 7 años, hasta que volvió a casa y cogió las riendas del Txuleta.

Como su propio nombre indica, la chuleta es la estrella indiscutible de esta casa. Siempre podemos disfrutar y ponernos la bota con la chuleta asada a la parrilla, pero en este restaurante han querido ir un poco más allá del propio chuletón y son espectaculares las croquetas de chuleta.
Os estaréis preguntando, ¿Croquetas de chuleta?. Sí, habéis leído bien, es uno de los pinchos estrella de la casa, que además podéis disfrutarlo en vuestra casa gracias a la colaboración entre Txuleta y Gesalaga (con el también comercializan el pincho de chuleta y la Idi-Burguer).

Ander utilizaba la falda de la chuleta y los trozos que no utilizaba para asar, para hacer guisos y caldos, hasta que un día se le ocurrió elaborar una croqueta con esas partes, que enamoró a Jose Luis Gesalaga. Es así como se pusieron manos a la obra en busca de una croqueta que marcase la diferencia, porque al principio no dejaba de ser una croqueta de carne cocida, hasta que consiguieron la croqueta de chuleta, con una gran potencia de sabor y cuyo resultado ha sido impresionante y está teniendo gran aceptación.

Además de una buena chuleta en el Txuleta Jatetxea podremos degustar una gran cocina tradicional vasca, manteniendo las recetas que elaboraban nuestras amonas y amatxos, respetando la temporalidad del producto y siempre partiendo de una excelente materia prima.

Así entre los entrantes podemos degustar el jamón ibérico puro Esarte Select, son jamones que selecciona el propio Ander, para goce y deleite de la clientela. Junto a los ibéricos, los hongos a la plancha o las alcachofas con almejas o jamón, y los pimientos rellenos de rabo.

En lo que a pescados se refiere hay que destacar el rodaballo a la parrilla y las kokotxas, que las podemos tomar al pil-pil, a la plancha o rebozadas. Y entre las carnes, además de la chuleta, cabe mencionar los tradicionales callos y morros.

Para terminar, que mejor que un buen postre casero como la leche frita, referencia entre los postres que nos ofrecen, el pastel de chocolate caliente o los canutillos rellenos de crema con intxaursaltsa.

Si vais a la Parte Vieja donostiarra en busca de un restaurante donde disfrutar de una gran cocina tradicional vasca, acercaros hasta el Txuleta, no os arrepentiréis. ¡On egin!

Nombre Txuleta Jatetxea

Dirección 31 de Agosto 40 (Plaza de la Trinidad-Donostia)

Teléfono 943441007

Cierra Lunes noche y martes todo el día

Comedor 2 para 25 y 35 comensales

Precio Carta 40-50€ / Menú entre semana 20€