Ander Esarte no se sabe estar quieto. En su templo de la buena carne situado a la entrada de la Plaza de la Trinidad de la Parte Vieja, el Restaurante Txuleta, rinde pleitesía a un producto sin el que no podríamos entender gran parte de la cultura gastronómica vasca: la txuleta.

Ganador durante dos años consecutivos del Campeonato Nacional de Parrilla que se celebra en el marco de San Sebastian Gastronomika, ha convertido su restaurante en lugar de peregrinación para todo aquel que quiera disfrutar de una buena chuleta en plena parte vieja donostiarra.

De asar chuletas a la parrilla, pasó a elaborar croquetas de chuleta, una de las señas de identidad de su casa, que también comercializa junto a Gesalaga, de los cuáles os dimos buena cuenta en este blog.

Pero en su afán de hacernos disfrutar con la chuleta, Ander Esarte ha decidido dar un paso más. Ha cogido un buen pan, lo ha abierto por la mitad, ha fileteado la chuleta, ha puesto unos buenos trozos en el pan, 250 gramos exactamente, ha puesto unos buenos pimientos del piquillo encima y et voila, cerramos el pan y a disfrutar de un impresionante bocadillo de chuleta con pimiento. Pero no se ha quedado ahí, también ha puesto entre pan y pan otra de sus grandes especialidades, el bacalao ajoarriero elaborado al estilo tradicional, que lo borda.

Dos grandes platos de nuestra gastronomía en bocadillo, los dos primeros bocadillos que nos ofrece el Resaturante Txuleta, dos bocadillos que son las especialidades de la casa, dos bocadillos que por su calidad en poco tiempo se convertirán en referencia culinaria. ¡On egin!