Venta Belauntza, disfrutemos de la cocina vasca

Entre paseo y paseo, pueblo y pueblo, hemos parado a descansar y a recuperar fuerzas en un restaurante que se encuentra en plena carretera que une Tolosa con Berastegi, tras un paseo matinal por los montes de los alrededores. Un restaurante que lleva dando de comer y de cenar a muchos y muchos viajeros que han recorrido esta carretera, que antaño unía Gipuzkoa y Navarra, hablamos de la Venta Belauntza.

45 años lleva dirigiendo este restaurante la familia Bengoetxea Armendariz, desde que el padre de familia decidió cambiar los fogones del Arantzabi de Amasa, por los de la Venta Belauntza. Siendo una familia de once hermanos, ahora son tres hermanas Encarna, Sole e Itziar las que llevan las riendas del establecimiento aunque tienen el apoyo y la colaboración de sus hermanos y hermanas.

Tratándose de una casa con tanta historia y estando situado donde está, en pleno corazón de Gipuzkoa, en la Venta Belauntza vamos a disfrutar y deleitarnos con una gran cocina tradicional vasca, la de toda la vida, elaborada con mucho mimo y cariño, personificada en tres mujeres, fiel reflejo de nuestras amatxos y mujeres que tanto han dado a nuestra cocina y gastronomía. Además, tienen una gran importancia los productos de temporada.

Adentrándonos en los platos que podemos encontrar en la carta, podremos degustar entre los entrantes con grandes platos como la menestra de verdura, elaborada con las verduras de temporada; los hongos laminados o el pudding de merluza. A todos ellos habría que sumarles los platos elaborados con los productos de temporada, así como los guisantes.

Aunque estemos rodeados de verdes prados cuando visitamos Venta Belauntza, cabe destacar la calidad y variedad de platos de pescado que nos ofrecen, como la merluza, que la elaboran a la romana, en salsa o a la plancha; el rape que lo podemos tomar al horno o rebozado; los chipirones en su tinta o a lo Pelayo; el bacalao a la vizcaína o el lenguado.

Si nos adentramos en los platos que tienen la carne como protagonista, podemos disfrutar con la costilla lechal a la plancha, el solomillo, el entrecot, la chuleta o la paloma, ahora que estamos en temporada de caza.

Y todo buen amante de los dulces, no tendrá una fácil elección, ya que todos los postres son elaborados en casa y de chuparse los dedos, como el arroz con leche con chantilly, el flan, el biscuit glassé con chocolate, una receta que su padre trajo de Amasa, las natillas o las tartas caseras, de queso, de manzana o goxua.

Nos encontramos ante un restaurante, que sigue manteniendo la esencia de lo que ha sido la cocina vasca a lo largo de toda su historia, una cocina elaborada con grandes productos, con mucho mimo y donde las mujeres tienen una gran importancia.

No dudéis en visitar Venta Belauntza, no os arrepentiréis. ¡On egin!