El pan. Ese elemento que no falta en una buena mesa. Esa compañera de fatigas en una suculenta comida o cena. Ese barco con el que navegamos por las salsas. Esa barra que te acompaña desde la panadería a casa y te ayuda a tranquilizar las ganas de comer.

Poco a poco el pan ha ido ganando protagonismo en nuestra cocina. Solo hay que darse una vuelta por las panaderías que pueblan las calles de nuestra provincia para darse cuenta de que ya han quedado atrás las épocas en las que solo se nos ofrecía comprar la barra de pan grande o pequeña.

Ese protagonismo se ha trasladado también a nuestros grandes restaurantes, siendo un elemento que se cuida con mucho mimo, siendo muchos los que apuestan por elaborar su propio pan, caso del Zelai Txiki. Parten de la masa madre que Juan Carlos Caro trajo de su estancia en el Can Fabes, la cual siguen alimentando y de la cual parte la elaboración de ese gran pan que hace las delicias de todos los amantes de la buena gastronomía y que se ha dado a conocer más allá del propio restaurante.

En abril de 2014 volvieron a coger las riendas del Zelai Txiki Juan Carlos Caro, en la cocina, y Eva Hernandez, en la sala. Tras un cambio en la gerencia durante 13 años, volvieron para darle un empujón y un lavado de cara al establecimiento. Podríamos decir que el Zelai Txiki vuelve a sus orígenes, manteniendo el horno de leña, la parrilla en la calle, la huerta, etcétera. Pero a esas raíces le añaden toques modernos, como la cava de vinos situada al fondo del comedor, que con su especial iluminación lo convierten en todo un espectáculo a las noches.

Junto a Juan Carlos y Eva, un gran equipo de cocina con Richi Yuste como segundo de a bordo y Leticia Yañez como maestra panadera. Este es el equipo humano que elabora una cocina tradicional vasca pero traída a nuestros tiempos, actualizada a los tiempos modernos y donde tienen gran protagonismo los productos de temporada. La cocina del Zelai Txiki también tiene algún toque de la cocina francesa.

Si nos adentramos en la carta entre los entrantes cabe mencionar la charcutería elaborada en casa, como la chistorra o el jamón cocido; los hongos salteados presentados con cocotte; el arroz con navajas; o la ensalada de bogavante. Junto a estos manjares, las verduras, que las obtienen de la huerta propia del restaurante.

En lo que a pescados se refiere, la carta está en gran parte condicionada a la temporalidad del producto, pero dependiendo de la época del año en la que visitemos el restaurante deliciosos: el pulpo a la parrilla con puré de patata de nuestra huerta; el rape, cogote o besugo a la parrilla; los chipirones; o las kokotxas, que las podemos tomar a la parrilla, rebozadas o al pil-pil.

En la sección de la carne debemos destacar el chuletón de Guikar (reciente ganador en el Concurso Nacional de Parrilla de San Sebastian Gastronomika), junto con el cochinillo de Segovia o el cordero churro de Burgos asados al horno de leña. A estas tres delicias culinarias hay que añadir los platos de caza en temporada (ahora) como el pato azulón cuyos muslos nos los sirven guisados y el magret a la plancha.

Para el momento dulce de la velada apostar por la tarta de manzana caliente, el coulant de chocolate o la torrija caramelizada de casa. Toda la pastelería está elaborada en casa.

Mención especial merece la bodega del Zelai Txiki. Al inicio os he comentado el espectáculo visual que es la cava, que está situada en el propio comedor, con dos compartimentos diferenciados y donde encontraremos unas 125 referencias vinícolas, seleccionadas cuidadosamente, desde todas las denominaciones nacionales a referencias europeas.

Una terraza espectacular, un parking propio y un parque infantil para el disfrute de los más pequeños, convierten al Zelai Txiki en una visita culinaria a tener en cuenta de esta nuestra ciudad. ¡On egin!

Nombre: Zelai Txiki

Dirección: Travesía Rodil 79 (Donostia)

Teléfono: 943274622

Cierra: Lunes noche, martes todo el día y miércoles noche

Comedor: 1 para 90 comensales

Precio: Carta 35-55€